Cultivemos el valor de nuestra papa: una mirada desde el proyecto GEF-ABD

Cultivemos el valor de nuestra papa: una mirada desde el proyecto GEF-ABD

Por:
Profonanpe
Mujer entre flores de papa

La alimentación en las comunidades campesinas y nativas con productos agro biodiversos se desarrolla en un contexto orientado a mantener constantemente el equilibrio y la armonía de la salud física y espiritual de la población y su entorno natural. 

El Proyecto GEF-Agrobiodiversidad viene implementando acciones de revaloración de los numerosos atributos que se encuentran en los productos de la agrobiodiversidad y en los saberes tradicionales asociados con ellos. La manifestación más tangible es la alimentación sana, diversa y natural, basada especialmente en la papa nativa.

El estado de emergencia ante la pandemia COVID-19 ha provocado la pérdida de productos perecibles en el campo por falta de transporte en algunas zonas del país, debido a la falta de logística que permita que los productores participen de manera eficiente en la cadena de comercialización. A pesar de estas dificultades, la papa ha demostrado ser el producto alimenticio que más está contribuyendo a la seguridad alimentaria en buena parte del país.

Como proyecto, hemos sido testigos de las remesas “Apachicuy” enviadas por 2,475 familias de pequeños productores de Andahuaylas, Huancavelica, Cusco, Puno, a 2,856 familias residentes en las ciudades de Lima, Nazca, Pisco, Ica, Cañete, Tacna, Moquegua y Arequipa. Con un total de 160.9 toneladas de alimentos, los productos que más destacaron fueron las variedades de papa nativa.

El mundo hoy reconoce al Perú como la cuna de la producción de la papa. Desde el 2013, el Perú es el primer productor de este tubérculo en América Latina, con más de 5 millones de toneladas de producción al año.

Por ello, conmemorar “El Día de la Papa” es importante para reconocer el aporte del Perú a la alimentación mundial, y por ser el centro de origen de la papa y de la agricultura a nivel mundial.